Siempre hay una amiga que llega tarde y sin nada a las noches de amigas

Todas tenemos esa amiga que siempre se le olvida traer el vino. Si no es el vino, es el postre. Uno pensaría que ya lo tiene dentro de su to-do-list considerando que nos reunimos cada 15 días en casa de un amiga diferente para compartir un día fuera de costumbre y contarnos los últimos chismes.. ¿Quién se casó?, ¿quién ya tuvo otro hijo? ¿qué nueva dieta estamos haciendo?, y más. Cada una de nosotras se encarga de llevar algo para compartir: la entrada, el plato fuerte, las botellas de vino o el postre. Siempre somos las mismas cuatro amigas: Mariana, Juliana, Natalia y yo. Nos conocemos de toda la vida!

Como siempre la que presta la casa es la encargada del plato fuerte. En este caso, nos reunimos donde Mariana y por supuesto ofreció una de sus exquisitas creaciones! La verdad no entiendo de dónde saca el tiempo para preparar esos platos tan deliciosos, la vez pasada nos dio un pollo al horno con verduras que también estaba exquisito. Siempre tiene el tiempo de preparar las cosas más increíbles y eso que tiene tres hijos que cuidar, llevar a clases, darles de comer y ayudarlos con las tareas. No entiendo cómo lo hace. Juliana se encargó del postre esta vez, ella nunca tiene problema a pesar de que siempre está ocupada y no tiene ni un minuto para dejar de trabajar- Bueno, sí sé cómo lo hace; tiene el mejor asistente del mundo, Rubén, quien la ayuda con todo! Esta vez como todas las demás fue él quien le compró el postre y por eso todo estaba listo y a la hora de nuestra reunión. Natalia, a quien sabíamos que se le olvidaría, le tocó llevar el vino. Es una persona increíble pero vive en otro planeta, se la pasa vagando por el mundo y la última vez que la vi se tardó una hora en llegar por qué no se acordaba dónde había dejado las llaves de su casa (que estaban dentro del refrigerador, ¿Cómo?, ni idea. Sólo le pasa a ella). A mí me tocó llevar la entrada, que aunque no es la parte más complicada, siempre requiere de algo de creatividad y tiempo porque intentamos siempre probar algo nuevo y rico. No sé ustedes pero a mí no me dan las horas del día entre ir a la oficina, las juntas, hacer ejercicio y prepararme algo de comer ¡Mucho menos preparar algo para una cena!

La noche de la reunión con mis amigas, por supuesto no había preparado nada y a puras penas con esfuerzo me hice el desayuno.. Luego, en la tarde noche no tenía ni idea que iba a preparar, así que entré a Rappi recetas y preparé un Dip Mexicano buenísimo que encontré; se los recomiendo mucho, fue todo un éxito! Llegué a la cena y ya estaban ahí todas, menos Natalia. Llegó una hora tarde sin el vino y llorando ya que una vez más tenía una crisis existencial sobre qué iba a hacer en su vida y con el tema del supuesto novio que la había dejado hace una horas, como por décima vez. Ya conocemos la historia, sabemos que en unos cuantos días estará de vuelta con él, así que Juliana salió por las botellas de vino.

Para estos casos y más, recomiendo mucho el uso de Rappi! De verdad te salva la vida en muchas ocasiones…Si  Natalia tan sólo hubiera utilizado este servicio, no habría llegado sin el vino y nosotras hubiéramos tenido una velada perfecta!

Historia de la vida Real. Gracias Natalia Jaramillo por compartirla.

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